Árboles de Navidad 2

Poner el árbol porque tú quieres.
y dejarlo puesto.
Para que te vayas de viaje
y yo tenga que abrazar cuando te eche de menos.

Te abrazaría toda la vida,
protegiéndote del frío y del destino.
Como un amuleto,
formado por los huesos de un conejo blanco muerto de viejo.
Así, en círculo,
uniendo las manos y tu entre medias.
No me hace falta besos,
pero pégate bien a mi piel.
Coge felicidad por osmosis cuando te falte.
que para ti tengo de sobra,
que contigo tengo de sobra.

Un trébol de cinco hojas.
La serendipia de habernos conocido.

Comentarios